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lunes, 7 de febrero de 2011

El deseo de Kique, ilustrador y músico

Hola Mónika, tanto qué pasó y por fin te voy a mandar mi deseo.
Pues fíjate que tiene que ver con todo lo del otro día de la velada (p)neumática. Desde hace tiempo estoy preparado por si un día se me aparece un genio de una lámpara. Y lo que le pediré es que me dé una voz profunda para cantar. Que sea caliente esta profundidad, tipo que te metes en una cueva que te encuentras por el campo, con un mecherito, (desde luego no llevabas una linterna en ese momento), y te encuentras con corrientes de aire caliente que no sabes de donde vienen. Un poco húmedo también el ambiente, no mucho, lo justo para no ser seco y con un pelín de reverberación, un grado de reverberación digamos, baja, pero clara, sencilla pero evidente. La verdad es que en algún momento se agradece que el mechero no sirva para mucho y que dejes de utilizarlo para quedarte a oscuras completamente. Te paras, claro, y ves que te mastica un silencio rico, lleno de virtudes. Con esto después me gustaría ser kruner durante una temporada; ir por bares con música en directo donde poder susurrar melodías (a veces espontaneamente) poniendo poses muy cool, nocturnas, todo el mundo cansado, tarde pero nadie se marcha pegados todos a una inercia legañosa, la espalda quebrada.

jueves, 9 de diciembre de 2010

100 obras de arte imposibles. Dora García, 2001.

1. vivir la vida de otro
2. soñar los sueños de otro
3. no morir
4. estar, aunque sólo fuera por un segundo, con cada uno de los seres humanos
5. escribir todos sus nombres
6. estar en varios lugares a la vez
7. decidir los propios sueños
8. recitar todas las historias del mundo
9. controlar completamente a otra persona
10. resucitar, aunque sólo parcialmente
11. morir varias veces
12. vivir varias vidas
13. ser consciente de todas las huídas, de sus puntos de partida y de llegada
14. ocupar el espacio físico de otro cuerpo
15. compartir alucinaciones
16. revivir la propia infancia
17. eliminar un color de la percepción humana
18. introducir un nuevo color en la percepción humana
19. encontrar tu propio doble y convivir con él
20. viajar en el tiempo
21. moverse en sentido inverso e intentar rejuvenecer de esta manera
22. oír exclusivamente los sonidos del propio cuerpo
23. estar completamente solo en el mundo
24. invertir los sexos
25. repetir una misma escena indefinidamente, mientras el público envejece y muere
26. limitar el número de preguntas y respuestas
27. volar, moverse a gran velocidad
28. organizar excursiones al futuro
29. vivir siempre bajo tierra
30. averiguar las veces que alguien ha llorado
31. acabar las obras inconclusas
32. tener sólo sentimientos fingidos
33. olvidarlo todo
34. recordarlo todo
35. dotar de vida a lo inanimado
36. acelerar el tiempo a voluntad
37. profetizar
38. leer el pensamiento
39. eliminar ciertos acontecimientos pasados
40. impedir ciertos acontecimientos futuros
41. reproducir la luz del sol
42. almacenar el propio aliento
43. conseguir que todos los relojes marquen la misma hora
44. ser querido por todos
45. cegar un abismo
46. sustituir todos los libros por su imagen en el espejo
47. presenciar el fin del mundo
48. eliminar un día
49. hacer que todos los libros contengan el mismo texto
50. cambiar el nombre de una gran ciudad
51. cambiar el nombre de todos sus habitantes
52. sudar oro
53. crear autómatas dotados de vida propia
54. verlo todo
55. presenciar el origen del mundo
56. tocar el tiempo
57. erosionar un cuerpo humano al tocarlo
58. ver simultáneamente movimientos sucesivos
59. ver el propio rostro
60. ser el único que ve en un planeta de ciegos
61. existir en otra dimensión
62. dejar definitivamente de dormir
63. dormir eternamente
64. cohabitar con un fantasma
65. sentir el dolor de otro
66. dominar los sentimientos ajenos
67. ver el alma humana
68. sincronizar todas las respiraciones
69. cruzar en ambos sentidos un límite irreversible
70. ignorar la muerte
71. ser idéntico a otro
72. escuchar todas las conversaciones
73. estar detrás y delante de una puerta
74. eliminar el aleteo de los párpados
75. suprimir recuerdos a voluntad
76. permanecer inmóvil
77. paralizar el envejecimiento
78. ser transparente
79. construir un espacio infinito
80. cambiar la noche por el día
81. invertir las jerarquías
82. desplazar los significados de las palabras
83. atravesar las paredes
84. reencarnarse a gran velocidad
85. recordar las posturas adoptadas durante el sueño
86. crear barreras invisibles pero infranqueables
87. variar los límites del cuerpo humano
88. alterar la obediencia de los espejos
89. rebobinar la propia vida
90. vivir al otro lado
91. volverse loco y cuerdo a voluntad
92. cambiar de sexo y edad a voluntad
93. componer la banda sonora de una vida
94. recomponer una pareja rota
95. vivir bajo hipnosis
96. convencer a alguien de que somos el mismo
97. volver a soñar los sueños de la noche anterior
98. caer infinitamente
99. fotografiar cada momento de tu vida
100. nada

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Laura, estudiante de Bellas Artes

respecto a los deseos, tengo muchas dudas y ninguna respuesta.
¿Por qué a lo largo de la historia ha sido regulada nuestra manera de amar? ¿Por qué el deseo de los placeres ha sido tan perseguido, mal visto, tan considerado "pecaminoso"? ¿Es posible desligar deseo y amor?

¿El deseo es deseo en tanto que se persigue lo deseado? Es decir ¿Deja de ser "deseo" cuando se alcanza lo deseado? ¿Deba quedarse el deseo como tal? Muchas veces deseamos fantasías ¿Deberíamos conseguirlas o las fantasías solo deben quedarse en el ámbito de la fantasía para ser fantasías? ¿Hasta qué punto es satisfactorio el cumplimiento del deseo?
En fin, sé que son unas preguntas un poco extrañas.

viernes, 5 de noviembre de 2010

el deseo de Raúl

mi deseo...


que el día de mi muerte esté consciente y acepte su llegada con serenidad, que yo sea un venerable anciano y pueda decir -he vivido- que sepa despedirme sin rabia de este mundo y sin sentir que he dejado muchas cosas por hacer, que sepa decir adiós pensando que he amado y me han amado, agradecido a la vida por lo que me ha dado, orgulloso en la medida de lo posible de mí mismo por haber sembrado más alegría que dolor, que me sienta realizado pero no acabado, que pueda decir -vivir ha merecido la pena- que el dolor no me distraiga de lo importante y que los sentidos no me hayan abandonado para poder, hasta el último momento, oler una flor, mirar el cielo o un rostro querido, escuchar una melodía, acariciar una mano y sonreír.

jueves, 21 de octubre de 2010

reflexiones y deseos de Ana Merino, terapeuta, acompañante y buscadora

Desde que vi tu blog ando dándole vueltas. ¿Qué deseo? ¿Qué no deseo? ¿Qué lugar ocupan los deseos en mi vida? ¿Están en una caja grande o en una pequeñita? ¿La abro de vez en cuando? ¿Cuánto? ¿Pero están ahí de verdad? ¿Y son míos, me pertenecen? ¿Eso de verdad soy yo? ¿Me re-conozco en ello? Y si yo soy eso que ahora no soy... entonces, ¿quién soy? ¿qué estoy haciendo?

Deseos. Desear. Desde la transgresión al erotismo pasando por todos los colores. En los tiempos que corren, a veces es hasta subversivo desear lo distinto.
Porque eso son a menudo los deseos: lo Distinto.
Desde lo más sublime hasta lo más infame: contradictoria e inequívoca Condición Humana.
Los deseos nos llevan de la mano a territorios inexplorados o... inexplorables. A algunos nos hacen sacar los pies del tiesto ("¡cielos, qué horror! Por favor, ¿dónde está la salida?")
Nos colocan un espejo frente a nosotros y nuestra propia vida y, desde ellos, empezamos a constatar matices, imperfecciones, áreas necesitadas de cambio o de mirada.

Si me pregunto por mis deseos, confieso que, de entrada, me asusta un poco. Da vértigo reconocerse como sujeto deseante y re-conocerse a uno mismo en esos propios deseos. A veces da vértigo poner luz en lo oscuro y más cuando uno se plantea el intento de coherencia entre los deseos y los propios valores. Se me ocurre que los deseos son como un semáforo de nuestra contradictoria condición humana. Nos confrontan a ella. Pero son condición indispensable para mantenerse vivos, no muertos en vida. Para ser alimentados y, desde ahí, explorar, crecer, desplegarse.

Volar.

Se me ocurre un deseo:

ATREVERME A RECONOCERME,
              ACEPTARME COMO SOY,
                         ACOGER MI LIBERTAD Y
                                  ACEPTAR LA LIBERTAD DE LOS DEMÁS.

jueves, 23 de septiembre de 2010

deseo de Eva, escritora y directora teatral

tengo un deseo rojo
como una cereza, rojo
como un corazón, rojo
como el sabor del sol, rojo

deseo realizar todo aquello de lo que soy capaz
darme enteramente a la vida
conocerme plenamente
y llegar a una paz perfecta

que este deseo madure como la fruta roja
que este deseo pulse con el pulso del universo
que este deseo me nutra como da vida la luz central del sol
AMÉN

martes, 21 de septiembre de 2010

deseo de Luis N., poeta y actor


Quisiera saber lo justo
y después olvidar
Gustos,
anhelos,
deseos,
afanes,
pulsiones,
voluntades,
querencias,
apegos,
vicios,
apetencias,
apetitos,
caprichos,
esperanzas,
ilusiones,
en una tormenta
                             torbellino
                                               corriente
apretados
como lombrices en la tierra,
saltando y separándose
como fuegos de artificio
para volverse a unir,
lombrices de artificio,
fuegos en la tierra,
que me prenden
¿A quién escojo?
Nadie ve esta cañería.
¿Ves,                             
          tu,
               este
                       río,
                             del otro?
Uno fueran el tuyo y el mío
o ninguno.
Gritar, saltar, tirarme pedos contra las divisiones,
contra la separación.
¿Quién puede mirar dentro y ver?
¿Hay alguien que me conteste?!

martes, 24 de agosto de 2010

Marcela, estudiante de Bellas Artes, 24 años.



VIAJO
“Viajo como los nómadas

Pero con una diferencia


Carezco totalmente


De vocación viajera


Sé que el mundo es espléndido


y brutal
Viajo como las aves migratorias

Pero con una diferencia


Nunca puedo arrancarme


Del invierno


Sé que el mundo es benévolo


y feroz
viajo como las dóciles cometas

pero con una diferencia


nunca llego a encontrarme


con el cielo


sé que el mundo es eterno


y agoniza.”
Mario Benedetti
A menudo sueño que camino, que viajo por países exóticos, que no me quedo quieta.
Que, a pesar de lo frío que puede resultar el mundo, me gustaría conocerlo todo y a todos; no sentir soledad, no sentir que te quedas varada. Viajar por un mundo libre, un mundo donde no todos quieran ser dueño y señor, un mundo feliz, despreocupado, loco.

lunes, 16 de agosto de 2010

deseos de Diván

deseo sentirme satisfecha con lo que soy y tengo. Quiero adelgazar, quiero una pareja con la que hacer proyectos, quiero sentirme bien en mi familia, en equilibrio entre lo que doy y lo que quiero dar. Quiero mantener la estabilidad en el trabajo. (32 años)

deseo sentirme bien: quiero aprender a cuidarme, quiero sentirme segura, quiero sentirme en paz. Deseo aceptarme. (40 años)

mi felicidad es buscar a una persona que quiera formar una familia. Me ha pasado años buscando el dinero y el poder y no he logardo tener una pizca de felicidad. (37 años)

deseo quedarme con mis hijos en casa y a la vez y con la misma fuerza deseo escaparme lejos sin sentir culpa. (32 años)

deseo que pase el tiempo para ver que ha pasado con mi vida. (40 años)

deseo frenar mis miedos y vivir. (25 años)

deseo dejar de sufrir por no conseguir mis deseos. (38 años)

deseo ser capaz de saber lo que quiero. (36 años)

deseo desear. (34 años)

deseo dejar de pensar lo que pesa o engorda cada cosa que como. (18 años)

deseo ver a mis hijos mayores para saber que son felices. Deseo que ellos no sufran pensando en mí. Deseo que sean libres de vivir su vida sin pensar en como estaré yo. Deseo que me recuerden con amor y que nunca tengan que desear mi muerte para acabar con mi sufrimiento y con su tortura. (45 años)

deseo ser normal, hacer las cosas de los chicos de mi edad, reirme con sus cosas pensar sus tonterias. Liberarme de mi locura. (20 años)

domingo, 27 de junio de 2010

deseos de diferentes personas anónimas

"deseo que mi cabeza deje de tener este run run que me impide vivir en paz"

"deseo volver a comer sin pensar en lo que estoy comiendo"

"deseo no estar tan sola"

"deseo ser libre y poder pensar en lo que deseo"

"deseo vivir de mis creaciones"

"deseo dejar de complicarme la vida"

"deseo saber aceptar los momentos en los que no estoy en bienestar"

domingo, 20 de junio de 2010

los deseos de Luis N. actor y poeta



Anhelos,
deseos,
afanes,
pulsiones,
voluntad,
querencias,
impulsos,
vicios,
apegos,
gustos...
              La belleza la quiero mantener: niño y rio.
Niño nadando en el rio.
Que mana de mí hacia afuera,
que mana de mí hacia mí mismo.
Deseo tener una familia.
                                        Una mujer,
                                                          un hijo.
Anhelo la mejor esposa,
me apego al hijo suficiente,
Me impulsa el olor de la flor y el sabor de la manzana.
                    *               *                *
Lo primero de todo es estar a la altura de lo que se me dio
.
.
.
Todavía no lo he conseguido.
           *                *                *          
¡Oh!, me afano por tener, también, buena salud.

lunes, 10 de mayo de 2010

Los deseos de Elena, profesora, 39.

Estoy en un momento vital de cierta crisis. Me encuentro un poco perdida, sin saber con certeza el camino que quiero recorrer. Entonces, mis deseos actuales están poco definidos. Sí se con certeza algunos deseos muy fuertes que cumplí en mi vida:

  • El deseo de ser madre. Este fue un deseo muy claro y profundo desde temprana edad. Mis hijos son la mejor creación de mi vida y el mayor estímulo para el camino de la consciencia que intento seguir
  • El deseo de ser profesora. En realidad, mi mayor deseo era ser maestra de escuela, como mi abuela materna y como mi tía preferida y admirada. Dando un pequeño rodeo en los estudios, haciendo la carrera de Biológicas, retomé después mi gran ilusión y me hice profesora de instituto. Me gusta mi trabajo y aún no descarto hacerme maestra algún dia, pero con la pedagogía Waldorf, que es otro mundo….

Otros deseos se vieron truncados. La familia feliz, con pareja para toda la vida, creciendo juntos y viviendo la vida con nuestros hijos. La pareja no fue posible tras doce años y dos niños, y eso aún me duele.

Ahora ando con barullo mental. No se si deseo comprometerme con mi nueva pareja, o si lo que tengo es miedo a que no funcione y sufrir como con la anterior. No se si deseo estar libre para encontrarme a mi misma sola, desde mis huesos, desde la nada, desde el desapego.

Algo sí se: deseo estar en contacto con mi corazón. Deseo abrir el alma, estar en comunicación con los demás con amor. Tengo un gran anhelo de sentir la Unidad. Porque lo he sentido en varias ocasiones y me da una gran plenitud y sentido vital. Entonces deseo encontrar un camino para esto.

viernes, 7 de mayo de 2010

B.

Deseo constantemente, porque soy una de esas personas inevitablemente optimista. Por ello dedico mucho tiempo a desear, porque creo que en cualquier momento mis deseos se harán realidad.
Cada mañana al despertarme, deseo que haga un día precioso. Siempre lo deseo antes de abrir los ojos, para poder disfrutarlo unos segundos, aunque no sea real. Y siempre antes de salir de casa, deseo que todo salga bien.
A menudo mientras camino deseo encontrarme dinero por el suelo.
Cuando era pequeña, siempre tenía en mente dos deseos, para cuando me encontrase con el genio de los 3 deseos. El primero era tener el poder de hacerme invisible. El segundo, tener un saco lleno de monedas de 500 pesetas que fuera inagotable, es decir, que cada vez que se gastara, se rellenase automáticamente. Y el tercero me lo guardaría, para cuando deseara algo muchísimo.
Deseo viajar por todo el mundo. Deseo tener éxito. Deseo tener una casa grande y preciosa llena de niños. Deseo que el amor no se acabe nunca. Deseo vivir aventuras alucinantes.
Deseo que nunca pase nada malo.
Aunque no me enorgullezca de ello, a veces deseo fuertemente destacar entre los demás y ser la mejor en todo. En muy pocas ocasiones deseo venganza, y que sufran los que me causen dolor.
Últimamente sólo deseo que suceda alguno de mis deseos para poder seguir creyendo que los deseos se cumplen.

domingo, 21 de marzo de 2010

Alicia, maestra, 23 años.

Creía que sería más facil, por eso froto mi lámpara y gasto uno de mis tres deseos en desear tener más facilidad para saber lo que realmente deseo. Se me hace dificil pensar en anhelos profundos y a largo plazo. Voy subiendo la escalera de mi vida peldaño a peldaño, ganar este partido, destacar en el trabajo, ligar esta noche, llevarme bien con esa persona, oposiciones, viajar a aquella ciudad, ganar ese juego.
Pequeñas o grandes cosas, según se mire, que hacen que me sienta imparable y optimista al alcanzarlos.
A veces me sorprendo deseando volver a vivir situaciones ya pasadas que me encantaros, pero me equivoco pues su momento ya pasó. Si miro al final de la escalera descubro que lo que más deseo es crear mi propio camino, construirme una vida feliz, a mi manera, tocándolo todo, contigo (que estás leyendo mis secretos), sin prejuicios y con infinitas posibilidades.

Fdo: Una persona dispuesta a sentir.

Ricardo, sociólogo, 28 años.

1.) Ten cuidado con lo que deseas, podría cumplirse... Y es que el deseo, desde mi perspectiva, está intimamente ligado a lo inalcanzable. El deseo sólo desaparece cuando se realiza. Como el reflejo de la tentación, de la que decía Oscar Wilde que sólo podía escaparse cayendo en ella. Así que si queremos que nuestros deseos nos acompañen durante la vida, o un buen trecho de ella, hay que escogerlos cuidadosamente entre las muchas cosas irrealizables que seamos capaces de imaginar. Durante años - suelo contar - mi deseo de cumpleaños fue el mismo: tener un león como mascota. Nunca tuve demasiado interés en tener un perro o un gato, y realmente sabía (a pesar de mi corta edad) que no sería posible meter un león en un pisito de Murcia, ni siquiera en nuestra flamante, entonces, casa de pueblo. Pero me gustaba año a año reencontrarme con mi deseo a la luz de las velas, e imaginar cómo me las apañaría para cuidarlo.

El epílogo tardío a esta historia se produjo en Egipto las pasadas vacaciones de Navidad. En medio de un viaje familiar, paramos a comer en un restaurante. Al salir, había un par de chavales intentándose ganar unas libras ofreciendo a los turistas hacerse una foto ... ¡con un cachorro de león! De primeras pasé por al lado sin percatarme, después lo ví desde lejos ... Me debatí unos segundos en la puerta, el autobus en que viajábamos estaba a punto de salir. Se trataba tan sólo de pedir que me esperasen un momento, bajar y cumplir, siquiera parcialmente, mi viejo deseo de infancia. Diez minutos después estaba en el autobus, refunfunñando porque nadie me había prestado dinero para sacarme la foto (quién sabe si en el fondo respirando aliviado, estremeciendo ante la posibilidad de perder uno de mis deseos más antiguos y queridos).

Ricardo ... 2.)

Resulta complicado diferenciar los deseos de los sueños, de los proyectos y de las esperanzas. Mi primo me regaló una pulsera trenzada por él mismo, y me la ató a la muñeca con tres nudos. Al apretarme cada nudo debía formular un deseo, y para cuando la pulsera se rompiera, ajada por los sudores, los jabones y los meses, deberían haberse cumplido los tres. Ahora que estamos en confianza debo confesar que hice trampa. En vez de deseos, me propuse tres retos, tres cuestiones que en mi mano estaba cumplir - siempre puedes tener un empujoncito de la suerte, que se agradece, pero realmente no era imprescindible el concurso de su etérea ayudita. Para cuando la pulsera se rompió, mis tres proyectos se habían cumplido. A medida que se iban realizando, me gustaba mirarme el brazo y pensar que nunca viene mal un pococ de viento a favor. O una tira de tela que te recuerde qué es lo que estás buscando.

La siguiente vez que me encontré con mi primo, le pedí una nueva pulsera, y que no fuera tacaño con los nudos.

Ricardo ... y 3.)

Hay cosas que no puedo desear, porque no quiero que se cumplan y desaparezcan, y porque no creo que haya que pedirle al destino que te conceda lo que tú mismo puedes fabricar. No deseo el conocimiento, porque sé bien que los libros siempre te esperan con los brazos -las páginas- abiertos, en el momento en que tú los quieras leer. No deseo sobresalir en las cosas que hago y me gustan, porque para eso están la capacidad y el trabajo. No deseo que las personas que importan me quieran, porque aspiro a merecerlo, a ganármelos con una mano aquí, un hombro allá o una sonrisa donde sea. En definitiva, no deseo ser feliz, porque me lo estoy currando. Y no me apetece repartir méritos con ninguna Providencia.

Deseo que la vida y sus cosas vayan tan bien que nunca os (nos) quite la capacidad para desear algo más.

jueves, 11 de marzo de 2010

Loli, Profesora, Medica y Madre, 57 años.

¿Que son los deseos?
Nunca me ha gustado eso de pedir un deseo.
Porque, los deseos tal como yo los entiendo no se concretan, es algo mas profundo.
Los deseos impregnan tu forma de vivir, (seguramente si nos lo plantearamos asi podriamos adivinar lo que desean las personas que conocemos).

Yo ahora desearia trasmitir y contagiar todo lo bueno que llevo dentro. Eso que parece facil, pero que en la vida diaria y con los que tenemos mas cerca muchas veces no conseguimos.
Alcanzar el equilibrio y mantenerlo.
Aceptar a los que me rodean y quiero, como son.
Por supuesto la salud y la felicidad de toooodoooos que amo.

Pero si tuviera que concretar un deseo seria: "que todos los dias de mi vida mantenga la ilusion, las ganas de vivir y las ganas de aprender"